viernes, 26 de noviembre de 2010

Cosas que podemos aprender de los niños

La ciudad del futuro: éste es el centro de atención de la planificación estratégica urbana. Y para diseñar dicha ciudad desplegamos todo el conocimiento y gran cantidad de medios. Incluso se ponen en marcha procesos de participación ciudadana. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones nos olvidamos de los que serán los grandes protagonistas de esa ciudad del futuro: los niños y las niñas de hoy.
En este artículo vamos a ver algo de lo que nos enseñan los niños tanto de la planificación como de la ciudad del futuro. En el primer caso, y aún tratándose de un anuncio comercial, podemos hacer -aunque sea de una forma no excesivamente rigurosa- un análisis del tipo de estrategia que nos propone el niño protagonista ante el problema que se le plantea.

Planteamiento Estratégico

Continuación:
Así pues, tomando el caso que muestra el vídeo como una metáfora de la planificación estratégica, podríamos decir que el niño protagonista contaba con varias opciones estratégicas, si lo que quería (misión) era jugar al futbol:
- La estrategia de la innovación: idear una nueva forma, más divertida, de jugar al futbol en solitario.
- La estrategia tecnológica: ponerse a jugar al futbol en una vídeoconsola.
- La estrategia del marketing: poner carteles por las calles reclamando jugadores.
- La estrategia relacional: ir, casa por casa, a buscar más niños para jugar.
- La estrategia de las infraestructuras: adecuar la cancha y sus accesos para conseguir atraer a los niños que pasen por allí.
- La estrategia de los eventos: organizar un torneo de barrio.
Sin embargo, el niño eligió la estrategia emocional, con la que obtendrá los frutos deseados a más largo plazo, pero que seguro que le proporcionará, a él y a su entorno, un proceso más lleno de satisfacciones. Toda una lección para nosotros, los mayores.
Tras este pequeño juego, cabe decir que aunque existen propuestas para incorporar la visión de los niños sobre la ciudad en procesos de planificación estratégica, todavía queda mucho camino por recorrer en este sentido. Es por ello que han surgido proyectos como La ciudad de los niños, liderado desde Italia por el pedagogo Francesco Tonucci (alias Frato), que inició en 1991 en su ciudad natal, Fano, una experiencia de concepción de la ciudad con la ayuda de los niños que ha extendido a diversos lugares del mundo.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Nuestros mayores quieren saber de internet, vídeo 1

Los sabiduría de los ancianos, imprescindible para el progreso de la civilización humana


Un estudio realizado en Estados Unidos constata que, en las sociedades primitivas donde la gente mayor sobrevivió mejor, había más progreso y mejores condiciones de vida, lo que facilitaba también la longevidad. Los ancianos podrían ser la clave de la civilización humana gracias a sus conocimientos, tal como sugieren los investigadores Rachel Caspari y Sang-Hee Lee, de las universidades de Michigan y de California en Riverside respectivamente. Si esto es así, las actuales sociedades modernas del individualismo y la desvinculación deberían cuestionarse la forma en que están tratando a sus mayores y revalorizar la figura de los abuelos, tan denostada en demasiadas ocasiones en los tiempos que corren.

Caspari y Lee estudiaron 768 fósiles humanos diferentes, incluidos ejemplares del Hombre de Cromagnon, previos al Homo Sapiens que vivió en Europa, y de otras especies anteriores a los humanos que habitaron la Tierra hace 3 millones de años. En sus descubrimientos, publicados en Proceedings of the National Academy of Sciences (Actas de la Academia Nacional de Ciencias), han obtenido pruebas de que hace unos 30 mil años muchos individuos eran abuelos alrededor de los 30 años, al tiempo que empezaban a alcanzar una cierta ancianidad, lo que hoy llamaríamos “tercera edad”. Estos fenómenos introdujeron un nuevo elemento en esas sociedades tribales: como resultado de la acumulación de conocimiento por parte de la gente mayor, mejoraron las condiciones de vida y se produjo una “explosión” de la población, con lo que la proporción de adultos mayores sobre adultos jóvenes se incrementó considerablemente con el tiempo. “En el Paleolítico Superior la proporción se incrementó violentamente. Era casi increíble. Se incrementó cinco veces. No esperábamos encontrarnos con eso”, comenta Caspari. Y continúa: “Pero luego comenzamos a pensar y nos dimos cuenta que realmente no nos teníamos que sorprender, porque hubo un cambio de conducta durante ese tiempo en ese momento... Empezó a observarse un cambio simbólico en la conducta. Se ven expresiones artísticas. Se ven grandes cantidades de personas que son enterradas con piezas de joyería, con ornamentos en sus cuerpos... Puede ser que en esa época la gente comenzó a valorar y a cuidar a los débiles y a los ancianos y a cambio se beneficiaban de su ayuda y experiencia”.

Reflexión

"Había una vez una rosa muy bella, se sentía una maravilla al saber que era la rosa más bella del jardín. Sin embargo un día se dió cuenta que la gente la miraba de lejos y observó que al lado de ella había un sapo negro, grande y gordo.Al percatarse que por eso nadie se acercaba a ella le dijo muy molesta: -sapo por que no te alejás de mi, no ves que por tu culpa nadie se acerca a mi?, es que eres muy feo!!. El sapo le contestó: -está bien si eso es lo que quieres me iré. Muy obediente el sapo se alejó brincando de la rosa.
Poco tiempo después el sapo se paseaba por el jardín cuando se dió cuenta que la rosa estaba toda marchita y con muy pocos pétalos en ella y le dijo: -ahora si que te encuentras marchita ¿qué te pasó?.La rosa le contestó: -es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día y noche, no volveré a ser la más bella del jardín. El sapo le dijo: -pues claro, cuandoyo estaba aquí me comía a esas hormigas y por eso siempre eras la mas bella del jardín".

Muchas veces despreciamos a los demás por creer que somos más que ellos o que simplemente no nos sirven para nada. En este mundo todos tenemos algo que aprender de los demás o algo que enseñar.
A veces hay personas que pasan por nuestra vida como una oportunidad de aprendizaje,pero no lo podemos ver...y preferimos tenerlos lejos.